Miedo a salir de casa por los okupas

La legislación española es muy laxa en lo referente a la ocupación no autorizada de viviendas y lo cierto es que, si no tomas medidas preventivas, tienes posibilidades de encontrarte con que unos extraños se han apoderado de tu propiedad.

El aumento de la okupación

En el pasado se quiso presentar el movimiento okupa como gente simpática que quería poner en uso casas abandonadas; nada más lejos de la realidad. Ten en cuenta que los okupas entran en casas de todo tipo y de gente de cualquier clase social, de manera que no estás libre de tener este problema en tu casa.

Desde el año 2015 ha habido un aumento del 200 % de las okupaciones en regiones como Andalucía, siendo un gran problema para las personas de clase media. En cualquier caso, el fenómeno está generalizado en todo el país. Las principales infracciones e intentos de okupación se concentran en los grandes núcleos urbanos (Madrid y Barcelona, fundamentalmente), pero en toda España te puedes encontrar con este problema, en zonas urbanas y rurales.

Sanciones penales

Conviene que recuerdes que la okupación es un delito porque entra en la tipología de usurpación. Por lo tanto, estás en tu derecho a reclamar que salgan de tu casa si han entrado sin tu autorización para instalarse. Ahora bien, has de saber que demostrar una okupación es difícil y estás obligado a seguir un procedimiento que puede resultar largo y costoso.

Otro aspecto que has de saber es que la sanción por estas conductas es muy laxa: un máximo de 2 años de prisión si se demuestra que han entrado con violencia o intimidación y una multa máxima de 6 meses si no la ha habido. Como podrás comprender, este es un incentivo para que los okupas sigan actuando.

Dispositivos antiokupas

Hay una forma fácil de limitar la okupación que es dificultar el acceso a personas no autorizadas. Esto se puede conseguir mediante puertas antiokupas fabricadas en acero y reforzadas en los puntos estratégicos. La apertura de la puerta es mucho más complicada utilizando mazas, palancas u otros medios. Además, el ruido que harían puede ser contraproducente para el intruso porque en zonas urbanas pondrá en alerta al resto del vecindario.

De esta forma, el okupa lo va a tener difícil para entrar a tu casa y el simple hecho de instalarla tendrá un efecto disuasorio. Lo cierto es que los okupas no van a lugares de difícil entrada.

Conclusión

Reducir los riesgos de que entren en tu casa es posible y a precios muy competitivos, de manera que contar con IRON DOORS es una opción interesante. Te animamos a que rellenes el formulario de contacto y nos pidas presupuesto sin ningún tipo de compromiso.

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